¿Quién vigila a los que nos forman? Pseudociencia en el Ministerio de Educación

¿Quién vigila a los que nos forman? A diferencia de la celebérrima pregunta del poeta romano Juvenal (“¿quién vigila a los que nos vigilan?”), esta cuestión nos remite a un asunto pocas veces abordado. ¿Quién vigila a las autoridades educativas cuando eligen los contenidos que se transmiten en los cursos de formación del profesorado? Vamos a contarles un pequeño viaje que hemos realizado estos días, una excursión que empieza en un tuit y que nos lleva directamente a la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y al mismísimo Ministerio de Educación. Continúa leyendo ¿Quién vigila a los que nos forman? Pseudociencia en el Ministerio de Educación

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Valencia, contra las pseudoterapias

Reunión de presentación de las iniciativas contra las pseudoterapias adoptadas por la Consellería de Sanidad

Hasta hace poco tiempo, si había que mencionar a una Administración pública en relación con las pseudoterapias era para mal: en los mejores casos por su pasividad, y en los peores por su complicidad a la hora de organizar actos, amparar prácticas y, en fin, hacer el juego a los charlatanes con medios, fondos y locales públicos. Y aunque una pregunta parlamentaria haya obligado a nuestra flamante ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, a asegurar que se ocupa y preocupa del problema, lo cierto es que hasta ahora parece que ni la preocupación le quita el sueño, ni la ocupación le duró más que los escasos minutos que empleó en contestar en el Congreso. Continúa leyendo Valencia, contra las pseudoterapias

Pseudoterapias en la Universidad del País Vasco con cargo al Fondo Social

La Universidad del País Vasco (UPV-EHU) está subvencionando el coste de tratamientos con “medicinas alternativas” para su personal laboral.
La Universidad del País Vasco (UPV-EHU) está subvencionando el coste de tratamientos con “medicinas alternativas” para su personal laboral.

Me acabo de enterar por la prensa que la Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea, donde soy profesor en la Facultad de Ciencia y Tecnología, financia tratamientos pseudomédicos (homeopatía, acupuntura) a través del Fondo Social, como he podido comprobar en la convocatoria. Lo primero agradecer al Confidencial por estar atento a esta clase de prácticas.

Lo siguiente es denunciar que un organismo como mi universidad, cuyos fines son  la investigación y la trasmisión del conocimiento, pueda dar credibilidad a estas terapias inútiles, gastando un dinero que de otra manera podría ser útil (por ejemplo, en nuestro Departamento llevamos con goteras casi dos años).

Creo que no está en debate si estas pseudomedicinas funcionan o no, aunque podemos hablar largo y tendido del efecto placebo, tema ya tratado en NAUKAS, y suficientemente explicado por la propia profesión médica. Uno puede creer que el agua de Lourdes, las agujas o rezar le suponga un alivio a sus males, pero son solo eso, creencias sin ninguna evidencia.

En contra de los que muchos aun creen la medicina, como la ciencia, es la misma en Europa, en Japón, Senegal, India o Perú. Y los hospitales usan básicamente las mismas terapias, las mismas medicinas para los mismos tratamientos, es decir, en las Facultades de medicina de China no se estudia “medicina china” sino Medicina “a secas”. En el tercer mundo solo las personas que por ignorancia, cuestiones económicas y culturales no tienen acceso a esta medicina “de verdad” van a curanderos, sanadores y brujos. Sin embargo aquí, en el “primer mundo” a menudo se observa el fenómeno contrario, y son las personas con nivel adquisitivo alto, a veces las de mayor nivel educativo, las que demandan ese tipo de terapias alternativas (me niego a llamarlas medicinas).

Es más, incluso piden que el sistema público de salud financien estas pseudomedicinas cuando acuden a la medicina privada, ya que no se ofertan en los tratamientos médicos en los centros de salud. ¿Se imaginan ustedes junto a Oftalmología, Radiología, Microbiología, Nefrología, Traumatología, Psiquiatría…  los carteles de Homeopatía, Acupuntura, Brujería Reiki? De momento parece que nuestros dirigentes no se han plegado a este tipo de peticiones o exigencias, aunque en mi universidad si que las financian si vas “por la privada”. La cuestión principal es que no se puede contribuir a dar credibilidad a estas pseudomedicinas, y hay que combatirlas.

El problema en que todo el mundo tiene una opinión, y a veces una Universidad, un medio de comunicación, o una persona pública puede hacer mucho daño al dar verosimilitud a cosas que no tienen fundamento (caso de Cárdenas diciendo que las vacunas causan autismo, o de Mercedes Milá con su enzima prodigiosa). Opinión como decía antes tenemos todos, pero no todos tenemos criterio para hablar de algo de lo que no somos expertos. En este caso el criterio médico es el que importa, y por fortuna recientemente el Colegio de Médicos de Madrid, como muchos otros, ha excluido por su falta de evidencia científica a la homeopatía y la acupuntura de la lista oficial de especialidades médicas; también han desaparecido de la universidad cursos y másteres en terapias “alternativas”.

Aun así hay médicos sin escrúpulos que han visto el filón económico que supone la práctica de este tipo de tratamientos, y es que nunca faltarán personas crédulas altamente sugestionables. En definitiva, no podemos apoyar ni financiar desde organismos públicos, ni desde la universidad en particular, terapias placebo como la homeopatía y la acupuntura.

Pseudoterapias en la Universidad del País Vasco con cargo al Fondo Social

El collar cuántico, una estafa del “Diario de Avisos” a sus lectores

Nunca me han gustado las campañas de marketing que utilizan regalos gancho (que a menudo poco o nada tienen que ver con el producto original) para fidelizar a los clientes. Por ejemplo, puedo asegurar que nunca me cambiaré de banco por conseguir una sartén ni compraré más en un supermercado para que me den a cambio una camiseta. Si los expertos dicen que funciona, será cierto, pero me ponen de los nervios porque pienso que un banco debería ofrecer mejores servicios bancarios y un supermercado mejores productos (o más variados, o exclusivos, o…) a mejor precio.
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Alerta magufo: timos y agua de mar

En fechas recientes hemos visto cpseudocienciaomo en diferentes medios de comunicación se habla de las bondades para la salud de beber agua de mar. El que elucubró este despropósito fue un tal René Quinton, hace más de 100 años, que propuso que beber o inyectarse agua de mar servía de fuente de salud y remedio para cualquier tipo de enfermedad. Con este fin ideó una solución a partir de agua de mar esterilizada a la que denominó el “plasma de Quinton”. Los más acérrimos seguidores del médico francés aseguran que fue capaz de cambiar toda la sangre de un perro por agua de mar y que sobrevivió.
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Las espantosas Jornadas de Terapias Alternativas de Úbeda

En las ocasiones solemnes, cuando los seises cantan en la Sacra Capilla de El Salvador, de Úbeda, un pertiguero se coloca de pie sobre la tumba de Francisco de los Cobos. Según me contaron, se trata del cumplimiento de una manda testamentaria del poderosísimo Secretario de Carlos I, que en uno de esos clásicos místicos tan de moda en su época, estableció que se pagase a un pobre para que permaneciese sobre su sepultura simbolizando que él, a pesar de sus riquezas y cargos, estaba por debajo del más humilde de los mortales.

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La Sociedad Española de Oncología Médica califica a la homeopatía y al reiki de marketing en una entrevista

seom

Recientemente la Sociedad Española de Oncología Médica calificó a las terapias alternativas depeligro para pacientes con cáncer. Desde la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Alternativas quisimos preguntarle sobre las prácticas a las que se referían y por la motivación del comunicado. A tal respecto le realizamos una entrevista al Dr. Miguel Ángel Seguí, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SOM), miembro de su actual Junta Directiva y oncólogo médico del Corporació Sanitària Parc Taulì de Sabadell, Barcelona.

Hace poco han emitido una nota de prensa sobre un tema muy serio, el de las terapias pseudocientíficas, también denominadas alternativas o complementarias. En dicha nota advierten de su peligro, y hacen especial mención al riesgo de que estos productos impidan al paciente recibir la terapia adecuada o que abandone el tratamiento establecido por su oncólogo médico, ¿por qué han decidido hacer dicho comunicado ahora?, ¿han visto algo que les haya hecho saltar las alarmas?

Dr. Miguel Ángel: No es un comunicado que hayamos hecho por un motivo en concreto, pero sí es verdad que para la SEOM es una preocupación el auge o la proliferación de pseudociencias, tratamientos milagro, vitaminas, dietas… Últimamente se han acumulado varios casos, como el chaval de Valencia que murió de leucemia después de abandonar el tratamiento, que ha coincidido con el cierre del máster de homeopatía de la Universidad de Barcelona.

A nosotros nos ha preocupado siempre no tanto que los pacientes decidan hacer tratamientos complementarios o alternativos sino que esos tratamientos puedan perjudicar un tratamiento correcto: hay pacientes que renuncian a la cirugía curativa porque alguien les convence de que con un tratamiento alternativo se curarán. Es algo en lo que venimos trabajando desde hace bastante tiempo y nos ha parecido correcto hacer un posicionamiento. No buscamos polemizar, ni crear debate con nadie, es solo un recordatorio, una llamada de atención, para advertir de que lo que no es científico es pseudocientífico, que en nuestro campo hay pocos milagros y nos preocupa mucho que estas curas alternativas impidan a los pacientes someterse a un tratamiento correcto.

Se habla de abandono de terapias por culpa de pseudoterapias…

Dr. Miguel Ángel: Eso es una de las cosas que más nos preocupan. Sabemos que probablemente, por los datos europeos y nuestra percepción, más de la mitad de los pacientes con cáncer en algún momento se somenten a un tratamiento alternativo o complementario. Por ejemplo, en el cáncer de mama hasta el 70% de las mujeres hacen algún tipo de tratamiento que va de la homeopatía a las técnicas de relajación, y esto último es seguramente beneficioso, pero la homeopatía no aporta nada. Pero hay extremos en que personas con enfermedades tratables y muchas veces curables abandonan un tratamiento curativo, y no solo la quimioterapia. Todos tenemos pacientes que no se han querido operar de su cáncer de mama porque con alguna terapia maravillosa se curarían. Estamos privando a enfermos de tratamientos curativos. A partir de ahí, como Sociedad, tenemos poco que hacer a no ser que sea asesorar a quien nos pida y dar nuestra opinión global, pero me parece razonable que ante un caso así las autoridades sanitarias tomen medidas y valoren con cuidado la propaganda.

Ahí probablemente entramos en un mundo de mucho más difícil manejo, porque ya entramos en encausamientos. La regulación de publicidad es difícil, pues muchas veces, aunque esté regulado, los canales de publicidad no son evidentes. Una de las cosas que nos preocupan, aunque siempre han existido, es la proliferación de curanderos o pseudomédicos que propugnan tratamientos ridículos, o claramente estafas, y en un momento de desesperación o de mala información una familia o un paciente pueden acudir a ellos y eso implique dejar un tratamiento con posibilidades curativas.

Desde nuestra asociación hemos sido testigos de muchos casos de abandono de terapias, en algunos casos en pacientes con cáncer que han sufrido consecuencias fatales, ¿existen cifras del mal que suponen estas pseudoterapias para enfermos oncológicos?

Dr. Miguel Ángel: Es muy díficil de cuantificar, como he dicho antes, un porcentaje alto de pacientes recurre en algún momento de su evolución a alguna de estas pseudoterapias. Conocemos los casos donde el resultado del abandono del tratamiento ha sido fatal y ha habido algún tipo de denuncia pública, pero no tenemos ningún tipo de estadísticas, más allá de la experiencia personal de muchos oncólogos en su práctica diaria.

Aunque su nota de prensa es muy clara al respecto del tema tratado, es de mención que algunos afectados por pseudoterapias y miembros de la asociación nos han hecho notar que no se dan datos específicos de pseudoterapias. Nosotros desde la asociación tenemos información sobre qué tipos de pseudoterapias van más encaminadas a pacientes con cáncer y me gustaría preguntarles directamente por ellas, ya que su posicionamiento podría ayudar a aclarar las cosas. 

Por ejemplo y a pesar de que son pseudoterapias que se ofertan como terapias, la terapia ortomolecular se vende como efectiva para tratar el cáncer o complementar su tratamiento, así como la terapia del par biomagnético, la bioneuroemoción, la nueva medicina germánica, plantas como el kalanchoe o la graviola, el reiki, la homeopatía, el MMS (Suplemento Mineral Milagroso) o la medicina ayurvédica. ¿qué nos pueden decir sobre estas pseudoterapias dirigidas de forma parcial o total a enfermos con cáncer?

Dr. Miguel Ángel: Lo de la medicina integrativa es una evolución, yo diría que de marketing, de lo que hace unos años era la “medicina alternativa”, porque suponía una alternativa al tratamiento normal. Eso evidentemente creó muchos problemas, incluso más de una demanda penal.  De eso pasamos al “tratamiento complementario”, para complementar el tratamiento médico normal, y ahora en un paso más de marketing pasamos al concepto de la “medicina integrativa”, como si eso tuviera que formar parte ineludible del tratamiento.

Hay webs que propugnan enemas de café, que hace años decían que era medicina alternativa y ahora venden como medicina integrativa. “Alternativo”, “integrativo”, “complementario”, dentro de lo que es la pseudociencia, o la medicina sin evidencia, tiene más un sentido de marketing, de vender el producto, de que realmente eso tenga que formar parte de un tratamiento. Esto si entendemos como integrativo la homeopatía, el reiki y todo esto. Si entendemos como integrativo el soporte psicológico, el acompañamiento, el ‘coaching’…, diversas técnicas psicológicas que sabemos tienen un claro beneficio no en la enfermedad, pero sí en cómo podemos tratarlos, eso sí forma parte de integrar diferentes técnicas sanitarias en el tratamiento. Pero considerar que la homeopatía o que distintas técnicas de energía forman parte de la asistencia que se ha de prestar tiene más una motivación de ‘marketing’ que de otra cosa.

Hay una gran proliferación de todo tipo de terapìas “alternativas”, “complementarias” o “integrativas”, con distintos niveles de riesgo para los pacientes; en general, ningún tratamiento que no esté avalado por estudios rigurosios de efectividad y seguridad debe ser recomendado o promocionado.

No todo lo “natural” es inocuo porque puede interactuar con los tratamientos oncológicos, por lo que recomendamos a los pacientes con cáncer que no tomen ningún tipo de sustancia o producto natural y que no realicen ninguna terapia sin conocimiento de su oncólogo médico y nunca abandonen su tratamiento oncológico.

Sobre estas pseudoterapias hay médicos colegiados ofertándolas para tratar o complementar a pacientes con cáncer, todo ello bajo el conocimiento de los colegios de médicos, ¿tienen una posición de este hecho como asociación?, ¿lo consideran deontológicamente correcto?

Dr. Miguel Ángel: Como Sociedad lo que intentamos al hacer este comunicado, y no sólo el comunicado, también a través de la asesoría que hacemos a los oncólogos y los pacientes que nos lo piden, no es si no dar luz y aclarar conceptos. En cuanto a otros actores sanitarios… Desde el mundo académico, la universidad, ya se está llevando a cabo: se han acabado casi todos los cursos y másteres de pseudociencia. Pero lo que necesitamos en este país es que las asociaciones de pacientes den un paso más allá y hagan una correcta educación de los afectados. Esto es muy difícil porque son asociaciones de voluntarios, sin presupuestos, muchas veces sin el soporte técnico que necesitarían… Pero básicamente es una cuestión de educación, a todos los niveles.

No es nuestra misión decidir la política de los Colegios de Médicos sobre este tema, pero sin ninguna duda, desde la SEOM nuestro posicionamiento está en contra de cualquier reconocimiento de las pseudociencias médicas.

 

¿Creen que parte de confusión que tienen los pacientes se debe a que la administración y los colegios de médicos no se han posicionado de forma clara?

Dr. Miguel Ángel: La comunidad científica, los oncólogos evidentemente, pero no solo los oncólogos, sino la inmensa mayoría de médicos bien formados como son los de este país, no tienen un particular aprecio a los tratamientos alternativos o complementarios. No queremos polemizar, lo que queremos es que eso no impida hacer un tratamiento correcto. Que se venda en la farmacia a nivel de igualdad conceptual la homeopatía, que es de libre venta porque su clasificación como fármaco no existe, juntamente a fármacos con receta, a mí personalmente no me parece correcto, pero forma parte de la libertad de la farmacia de vender homeopatía como cualquier otro producto de parafarmacia. Pero sí me gustaría que dentro del sistema quedara más claro lo que es fármaco activo y lo que es parafarmacia

Falta por ejemplo una regulación clara sobre los pseudofármacos como la homeopatía: no está clara cuál es su regulación. Falta regulación sobre suplementos nutricionales porque muchos de estos productos están comercializados como tal pero se publicitan y se venden como medicamentos, y ahí habría que ser más incisivo, aunque no es fácil. A partir de ahí cuando hay un caso de clara publicidad engañosa tendría que haber mecanismos que teóricamente existen para evitar que eso siga. Pero ahí nos metemos ya en cuestiones de vigilancia de consumo, en los que como Sociedad podemos decir poco.

Es importante que haya una opinión autorizada, aunque nos acusen de paternalismo, que es la acusación frecuente. No buscamos polemizar, buscamos dar la mejor información para que los pacientes tengan las mejores opciones y una mejor capacidad de decidir qué es lo que quieren hacer. Para nosotros esto implica una responsabilidad y por eso hemos hecho este comunicado. Yo asumo que la comunidad científica en global también tiene claras las ideas. Probablemente desde la industria farmacéutica y desde otros foros como la universidad, sería importante profundizar, sin pelearse con nadie, pero dar una información lo más completa posible. Evidentemente, no vamos a entrar en absoluto en la liberta individual de elección que tiene una persona con un diagnóstico, pero sí que creemos que es importante que tenga una opción correcta de lo que implican las diferentes opciones.

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