EDTA: el terror de las legumbres

Verán, estos días ha vuelto a salir la noticia del riesgo de comer legumbres cocidas y envasadas porque le añadimos dos “terroríficos” aditivos: combinamos ácido cítrico y EDTA. El susto del año. No tanto por el ácido cítrico sino por algo con unas siglas raras que no entendemos.

Lo peor es que esto no es nuevo, cada cierto tiempo vuelve a nuestras redes y nos volvemos a asustar. No me extraña, si buscan EDTA o E-385 en internet encontrarán una sucesión de enlaces que dan verdadero miedo.

www.e-aditivos.com Usted me dirá, yo veo eso y me pongo a temblar.

Quimiofobia. ¿Por qué? Porque no conocemos los usos, las dosis, la regulación y su utilidad. Si al Imperio no le interesa que ustedes sepan lo que comen (que no es así siempre, ¿eh?) a otros lo que les interesa es que nos tenga miedo. Culpa nuestra por no explicar bien las cosas. Vamos al tema:

El EDTA se llama en realidad Ácido etilendiaminotetraacético. Es tan largo que no nos entra en los etiquetados, así que lo reducimos a E-385 o directamente EDTA.

No piensen que nos aprovechamos de sus propiedades únicamente en el Imperio:

  • En medicina: se utiliza cuando ocurre una intoxicación por metales pesados. “Secuestra” los iones metálicos (quédense con este toque, que es el motivo por el que lo usamos en la industria) y ayuda a su eliminación. Otra aplicación en medicina es como anticoagulante, previene la formación de coágulos de sangre.
  • En cosmética: se utiliza como conservante en cremas y jabones, además facilita que los ingredientes activos penetren en la piel.
  • En limpieza: mejora la función blanqueadora y, como secuestra metales, mejora las condiciones del “agua dura”.
  • En investigación:
http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-aditivo-alimentario-potencia-el-efecto-de-los-antibioticos-frente-a-las-bacterias
  • En la industria alimentaria lo utilizamos como estabilizante: evita el pardeamiento y la oxidación. Como ya saben que “secuestra” iones metálicos, les diré que estos son esenciales para muchas bacterias. Si no hay iones, no hay bacterias, por lo que también es un buen conservante. Combinado con el ácido cítrico, la acción de ambos se ve potenciada y sus efectos son aún mejores.

Los alimentos donde lo utilizamos son:

  • Legumbres cocidas y salsas emulsionadas: en ambos productos se utiliza como conservante.
  • Bebidas refrescantes y cerveza: para mantener su sabor y color, así como “anti-borbotones” para que no salga toda la espuma cuando se abre la botella. (Corrección: ya no está autorizado para este uso. Gracias Miguel Ángel)
  • Grasas para untar: como estabilizante
  • Setas, alcachofas: para evitar el pardeamiento
  • Pescados y mariscos congelados o en conserva: para evitar la degradación temprana.

Pues ya ven que lo usamos bastante, ¿por qué tanto miedo? Porque la información no separa dosis y usos:

En altas concentraciones tiene efectos secundarios como vómitos, malabsorción de vitaminas, disminuye la concentración de azúcar en sangre… por eso en los usos médicos está bien controlado.

Cuando se administra para intoxicaciones por metales, puede bajar los niveles de calcio y provocar arritmias cardíacas.

Puede inhibir la absorción de minerales, con lo que se recomienda precaución en niños y embarazadas en grandes dosis. Desde luego en absoluto retirar legumbres, si quieren bajar las dosis tienen el resto de alimentos (bebidas refrescantes y salsas, por ejemplo).

Es un aditivo regulado por el Reglamento 1129, donde indican las dosis máximas a utilizar. Van desde 75 mg/kg en mariscos a 100 mg/kg en salsas. No es recomendable consumir más de 3 gramos al día.

Vamos a ver, esto es importante: bajo ningún concepto consuman más 30 kilos de legumbres al día ¡el EDTA podría provocarles algún tipo de alergia!

Miren, los alarmismos son arriesgados, pueden hacer que dejemos de consumir un alimento tan necesario como las legumbres. Es curioso que se centren en este producto y no en cervezas, salsas y bebidas refrescantes…

Cuando vean esta alarma tan roja de toxicidad alta, lean lo de abajo. Sé que viene en gris y más pequeño, pero es la información clave. Se lo garantizamos desde el Imperio:

Se lo repito por si acaso: no hay riesgo para la salud si está autorizado.

Ahora tienen toda la información, en su mano está la decisión. Mi consejo, como dije el otro día, es:

“La única legumbre que hay dejar de comer es: ninguna”

PD: me hacen la consulta de si es necesario retirar el líquido de la conserva en legumbre. No sólo no es necesario, sino que puede aportar propiedades al plato. La espuma no es bonita pero no es mala. Las legumbres se cuecen en el propio bote, así que las propiedades en el líquido estarán en tu plato. No es necesario lavarlas antes de cocer. Si las van a consumir en ensalada y no les gusta la gelatina, pueden hacerlo también.

EDTA: el terror de las legumbres

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