pseudociencia

Carta abierta de un químico a los homeópatas

Esta carta, firmada por Mark Lorch, se publicó originalmente en Chemistry blog en abril de 2015 bajo el título A letter from a chemist to homeopaths. Pero yo no la había visto hasta ahora y, por lo que sé, no se ha traducido al castellano; una pena, sin duda. Así que me he puesto manos a la obra y, a mi estilo -perdón por los errores-, os la traduzco.

A letter from a chemist to homeopaths.

Quién sabe, quizá algún homeópata castellanoparlante se anima a responder. En ese caso espero que lo hagan mejor que cuando se les pregunta cómo diferenciar dos comprimidos homeopáticos diferentes.

“Estimados homeópatas:

De nuevo se celebra la Semana para la sensibilización sobre la homeopatía. Y tengo algunas preguntas sobre la medicina alternativa más popular. Preguntas cuyas respuestas estoy muy interesado en conocer.

Tal y como entiendo, la homeopatía (por favor, corríjanme si estoy equivocado) se basa en el postulado de que lo similar cura lo similar. De manera que si la fiebre del heno produce ojos llorosos, entonces la cebolla es capaz de aliviarlo (porque las cebollas causan síntomas similares). O para alguien que sufra insomnio la cafeína sería la solución. Sin embargo, lo más probable es que una taza de café bien cargado lo mantenga despierto, así que el remedio se obtiene mediante diluciones extremas. De este modo, aseguran ustedes, los efectos beneficiosos se mantienen a la vez que se eliminan los molestos efectos secundarios.

Antes de continuar me gustaría asegurarme de que entiendo el proceso de dilución, de nuevo con el ejemplo de la cafeína. Podemos comenzar con una solución de cafeína con la misma concentración que en un café. Con ella hacemos una dilución de 1 en 100. Esta nueva solución se agita, generalmente golpeándola contra una superficie de cuero (el proceso de la sucución). El resultado se conoce como solución 1C. Se repite el proceso de dilución, sucución, etc. resultando en una solución 2C. El proceso se repite a menudo 30 veces o más. El resultado final es una solución que no contiene ni una molécula del original. De hecho es el equivalente a diluir la taza de café en una esfera de agua del tamaño del Sistema Solar.

Hasta aquí supongo que estamos de acuerdo. Pero se me antoja muy improbable que este proceso pueda dar lugar a un remedio eficaz. Aunque den explicaciones como que ‘el agua tiene la propiedad de almacenar información relativa a las sustancias con las que ha estado en contacto’. O, por decirlo de otro modo, el agua puede recordar lo que estuvo diluido en ella.

No existen pruebas científicas sólidas de que el agua tenga capacidad de almacenamiento de memoria. Sin embargo, ustedes los homéopatas suelen decirnos a los científicos que debemos tener la mente más abierta y no aferrarnos a los dogmas que se nos han enseñado, así que voy a prescindir temporalmente de mi educación y experiencia en química.

Pero incluso sin todo lo que la química me aporta, todavía veo lagunas lógicas en su terapia. De ahí mis preguntas para ustedes y mi interés en las respuestas:

¿Por qué el agua recuerda la sustancia inicial, por ejemplo la cafeína, pero no las impurezas?

El criterio de referencia para la pureza del agua (utilizado por los químicos analíticos pero no por los homeópatas) es de sólo 10 partes de impurezas en mil millones de partes de agua. Esta concentración de impurezas equivale a una solución 4C, de manera que en las diluciones superiores a esta las impurezas excederán en número a la sustancia original. Por tanto, ¿cómo puede saber la solución homeopática de qué moléculas tiene que guardar la información?

¿Cómo consiguen hacer un remedio homeopático basado en el oxígeno?

Parece que hay bastantes remedios homeopáticos basados en el oxígeno, pero el oxígeno del aire se disuelve constantemente en el agua que utilizan en sus diluciones. Entonces, ¿cómo consiguen una dilución 30C de oxígeno, si en cada paso en su método se incorpora nuevo oxígeno a su preparado?

¿Cómo se transfiere el poder de un remedio desde el agua a una píldora seca?

Ustedes fabrican las píldoras empapando con el remedio del agua una píldora de azúcar y después dejándola secar. ¿Cómo permanece la información almacenada (supuestamente en el agua) en la píldora cuando el agua ya se ha evaporado?

¿Por qué no encuentro un anticonceptivo homeopático?

Lo he estado buscando pero parece que ustedes no tienen ninguno a la venta.

Si la potencia de un remedio aumenta cuanto más se diluye ¿por qué nunca se puede percibir con un sabor intenso?

Si el remedio funciona tiene que interaccionar con nuestra biología. ¿Por qué esta interacción nunca se manifiesta en el sentido del gusto?

¿Por qué la homeopatía se mostró tan ineficaz contra las enfermedades infecciosas antes de la aparición de las vacunas?

El tema de la Semana para la sensibilización sobre la homeopatía de este año es la enfermedad infecciosa. Las vacunas han reducido la propagación de enfermedades infecciosas a una fracción muy pequeña de lo que llegó a ser. La homeopatía surgió mucho tiempo antes de que la mayoría de las vacunas fueran de uso común así que ¿por qué fallaron en reducir los terribles efectos de las enfermedades infecciosas?

Espero que sus respuestas puedan ayudarme a adquirir un mayor conocimiento sobre el modo en que sus terapias funcionan.

Afectuosamente,

Mark Lorch”

Carta abierta de un químico a los homeópatas

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